.:: Armamento tiránido ::.
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Autor: Magos Biologis Salk
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Lugar: Nuevo Hallefuss. Estación de
Investigación Biomédica de la Legión
Draco.
Cañón
Enredadera: Hamus Gulalaqueo
El impacto de esta arma tiene lugar
de manera prácticamente idéntica a la
del cañón venenoso por lo que se refiere
a sus métodos somáticos. La diferencia
principal entre ambas armas consiste
en el proyectil utilizado. La propia
arma, pese a ser simbiótica, sirve,
además, de huésped a una planta parásito
similar al tipo de las Epipitas; planta
que produce el fruto que sirve como
munición al arma. Estas grandes semillas
mutantes son pesadas y densas. La típica
corteza ha sido reemplazada por un epitelio
catalítico que, al producirse el impacto,
provoca una germinación explosiva y
extremadamente rápida. Las raíces y
los rizomas brotan en todas direcciones
y se adhieren a todas las superficies
en las que no logran penetrar. A medida
que el apocalipsis metabólico continúa,
se empiezan a formar púas y espinas
de sílice que perforan y atraviesan
cualquier superficie en la que hayan
impactado y drenan su savia y nutrientes
a una velocidad terrorífica.

Hipótesis:
en términos evolutivos, estas cápsulas
de semillas muestran características
típicas de la flora de muchos mundos
muertos. El crecimiento rápido evitaría
la depredación y, posiblemente, serviría
para capturar las fuentes de nutrientes.
En su forma actual, la planta evoluciona
de su forma de semilla a la de planta
adulta en cuestión de segundos. Esto
representa un gasto increíble de energía
metabólica y la planta resultante parece
ser una mutación estéril, aunque duradera.
La versión parasitaria incorporada en
el arma parece ser la forma natural
de la planta. No obstante, una vez más,
queda patente la capacidad de los tiránidos
para manipular el genoma de una especie
de manera radical produciendo una variedad
capaz de generar un vástago enormemente
diferente a la morfología de la planta
madre.
Escupemuerte:
Excessus Conspuo
[La bioarma denominada escupemuerte
funciona según un sistema muy complejo.
La naturaleza altamente volátil de su
munición ha frustrado los intentos de
intentar describir adecuadamente su
composición previa al disparo. No obstante,
los análisis verifican que la siguiente
información es muy fidedigna. Magos
Biologis Salk]
La estructura principal del arma alberga
una cámara progenie donde yace el embrión
de una criatura que, posiblemente, sea
igual que las criaturas limpiadoras
protoplasmáticas halladas por los Lobos
Espaciales del Adeptus Astartes durante
sus misiones de abordaje contra las
bioastronaves de los tiránidos. Adyacente
a esta cámara se encuentra un crustáceo
que cuida de la progenie y desempeña
una función crítica durante el proceso
de disparo. El disparo de este arma
se produce del siguiente modo: una señal
bioeléctrica indica al crustáceo que
debe recoger la pupa de un embrión y
llevarla a la cámara de disparo. Una
vez allí, el crustáceo rompe el caparazón
de la pupa, dejando expuesta la carne
del embrión, y lo coloca en el tubo
de disparo. [Nota: parece ser que este
acto se debe a un reflejo condicionado,
ya que al crustáceo se le permite ingerir
el caparazón de la pupa, rico en nutrientes,
como "recompensa" por la acción].
En el interior de la cámara de disparo,
el bloqueo de cierre de la recámara
se acerca al embrión y, en contacto
con la carne expuesta de este, sus enzimas
reaccionan explosivamente lanzándolo
a toda velocidad hacia el objetivo.
Debido a su bioquímica, la masa ácida
que es el embrión es extremadamente
volátil en la mayoría de atmósferas,
lo que produce un silbido audible a
medida que se produce la combustión
química de las capas exteriores de la
epidermis del embrión. Con el impacto,
el embrión revienta y la masa gelatinosa
de cadenas proteínicas incompletas,
ácidos, bases y enzimas se esparce por
un área considerable. Los resultados
sobre la carne expuesta son aterradores
y muchos de los productos químicos que
segrega son lo suficientemente corrosivos
como para dañar incluso los vehículos
blindados del Imperio.

Hipótesis:
soy incapaz de formular ningún camino
evolutivo hipotético para explicar el
desarrollo de este arma, excepto el
uso de bioingeniería avanzada y un aprovechamiento
oportunista de los recursos disponibles.
Devorador:
Peredo Uoro
Esta arma guarda más semejanza con
una colmena que con un organismo diferenciado.
El arma está incrustada en su huésped
de tal manera que este proporciona comida
e incubación para una horda de larvas
devoradoras deformes. Estas larvas constituyen
la munición del arma, que es un gran
cuerno cónico perforado por múltiples
tubos de respiración que, además, sirven
como tubos de salida de la munición
cuando la criatura está en peligro.
Las feromonas atraen a las larvas hacia
los tubos cuando la horda siente la
necesidad de utilizar el arma. Una corriente
bioeléctrica indica a la progenie cuándo
atacar. Cuando topan con cualquier objeto
empiezan a morder y revolverse en un
ataque frenético mientras segregan una
solución altamente corrosiva. Estas
criaturas demuestran un gusto peculiar
por los tejidos nerviosos, que mastican
a toda velocidad mientras se dirigen
hacia la médula espinal y el cerebro,
lo que ocasiona una muerte agonizante,
pero piadosamente rápida.

Hipótesis:
parece que nos encontramos con un caso
de manipulación de un mecanismo de defensa
agresivo de la especie original. <Nota:
los efectos desmoralizantes de esta
arma son de sobra conocidos, por lo
que cualquier oficial imperial debe
estar preparado para reforzar la determinación
de las tropas que se la encuentren.
Devoracarne/Perforacarne:
Pulpa Terebro
Esta arma, utilizada por las "tropas
básicas" de los Tiránidos, es un
nido progenie. Contiene una larga progenie
de escarabajos perforadores que, una
vez han alcanzado la madurez, son mantenidos
en un estado sedado por medio de emisiones
de hormonas. Es probable que estos escarabajos
pasen su vida encerrados en el interior
del arma y sólo vean el exterior cuando
son disparados. La estimulación neurológica
del huésped provoca que uno de los escarabajos
se dirija al esfínter de disparo. Una
vez allí, el escarabajo despierta de
su letargo y espera la señal bioeléctrica
para atacar. Estos escarabajos ciegos
parecen haber sido creados mediante
ingeniería genética: sus halterios han
sido modificados para prevenir cualquier
grado de desviación en la trayectoria
de vuelo. Cuando recibe la señal de
ataque, el esfínter se abre, lo que
permite al escarabajo volar hasta el
objetivo. Al impactar, el escarabajo,
aferrándose tenazmente, empieza a segregar
enzimas digestivos y utiliza sus poderosas
mandíbulas para abrirse paso hacia el
interior del objetivo. Todo esto a una
velocidad pasmosa y con una ferocidad
brutal. Esa actividad persiste hasta
que el escarabajo agota sus magras reservas
de energía y muere de cansancio o hasta
que algún golpe acaba con su corta y
violenta vida.

Hipótesis:
similares en forma y función a los devoradores,
estos escarabajos tienen su origen,
presumiblemente, en un animal agresivo
cuyos instintos naturales han sido aprovechados
para crear eficaces armas. Existen teorías
que sugieren que el arma en sí es una
versión radicalmente modificada del
escarabajo hembra que pone y almacena
los huevos en su interior.
Lanzadardos:
Spinosus Manus
Este organismo presenta normalmente
un cordón umbilical que se conecta a
la larga laringe que rodea el cuerpo
del huésped. El lanzadardos es un crustáceo
que desarrolla una serie de letales
espinas venenosas similares a las de
muchos equinodermos oceánicos. Estas
espinas están conectadas con muy poca
firmeza a una serie de conductos de
respiración alineados. El lanzadardos
emplea un método de disparo bastante
inusual: las bolsas respiratorias de
grandes músculos del cuerpo del huésped
canalizan todo el volumen de gases procedentes
de la respiración del tiránido hacia
estos conductos, con lo que la munición
sale disparada. La propia criatura sólo
permite que se dispare una sección del
arma cada vez para asegurarse de que
pueden efectuarse varias descargas si
fuese necesario.

Hipótesis:
en su presente forma, el organismo es
incapaz de disparar sus espinas sin
ayuda del huésped. Parece que se ha
practicado ingeniería genética en un
crustáceo depredador del oceano abisal
que utilizaba la compresión de gases
para cargar sus baterías de armas de
una manera similar a la forma actual.
El largo cordón umbilical podría indicar
que la forma primitiva de la criatura
pasaba gran parte del tiempo firmemente
anclada al lecho marino o a los arrecifes
de coral mientras que elevaba la laringe
para obtener gases. Los líquidos requerirían
una mayor energía que los gases para
ser comprimidos en un nivel útil. Las
autopsias indican vestigios de traíllas
y branquias allí donde deberían de haber
estado ancladas las espinas. Esto habría
permitido al organismo descargar las
espinas, con el violento retroceso subsiguiente,
sin desengancharse de su punto de anclaje.
[Incluso si hubiese alcanzado el grado
máximo esperado de desarrollo biológico
(sin manipulación genética), los gases
acumulados en su interior habrían afectado
negativamente la flotabilidad de la
criatura, por lo que habría necesitado
un anclaje más firme para no ascender
por la diferencia de presión. Esto habría
provocado que el organismo fuese vulnerable
a los depredadores]
Cañón
Venenoso: Sanies Effundo
Esta larga arma con forma de cuerno
delgado consiste en un tubo hueco enderezado
con grandes músculos concéntricos que
descarga con gran fuerza un cristal.
En las autopsias a algunas criaturas
se han observado grandes sacos pulmonares,
que servirían para proporcionar un impulso
adicional a los proyectiles. Estos cristales
son producidos en el interior de una
cavidad del cuerpo del tiránido huésped,
el cual está conectado al arma por varios
cordones umbilicales. Estos transmiten
los estímulos neurales al arma, la nutren
y le proporcionan la munición. El cristal
tiene un refuerzo exterior de concha
que contiene una cápsula interna recubierta
por una capa lipídica de aislamiento.
El contenido de la cápsula está ultrapresurizado
y consiste en una voraz combinación
de ácidos, enzimas y toxinas que se
liberan con el impacto y son capaces
de disolver carne y armaduras con la
misma eficacia. El cristal, no obstante,
no es extremadamente duro o denso, por
lo que la mayoría de vehículos blindados
pueden resistir los impactos sin recibir
daños críticos.

Hipótesis:
desde el punto de vista evolutivo, resulta
difícil imaginar cómo apareció este
organismo simbiótico. Uno podría sospechar
que se trata de una adaptación defensiva
sacada fuera de contexto por los Tiránidos.
Se sabe que estas armas se utilizan
ampliamente para exterminar a las formas
de vida indígenas antes de la tiranoformación
de los planetas. Tal vez formen parte
de un primer paso de predigestión además
de ser armas eficaces
Látigo
Orgánico: Verbero Verber
El látigo orgánico suele estar formado
por tres probóscides radiales acabadas
en ganchos de cuerno rígido. El "cuerpo"
de este organismo está encerrado en
el interior de una concha ósea que se
agarra a su portador con un enganche
característico. Los datos recogidos
por los auspex, así como los exámenes
de campo, han indicado que posee inteligencia
animal. El látigo orgánico seguirá atacando
a cualquiera que se acerque mucho después
de que su portador haya sido eliminado.
Las pruebas parecen indicar que capta
las ondas cerebrales de los seres vivos;
tal vez se trate de otra táctica de
depredación natural que los Tiránidos
han considerado apropiada para su uso
armamentístico. Las ondas cerebrales
de la mente enjambre no estimulan el
ataque de la criatura: sospecho que
se trata de algún tipo de simbiosis
inducida; probablemente, debido a largos
periodos de relación pseudosimbiótica
o, tal vez, a la bioingeniería.

Hipótesis:
presumo que se trata de un producto
de bioingeniería realizado sobre algún
tipo de organismo marino radiante común.